El problema que vimos repetirse
Empezamos a notar un patrón. Emprendedores con negocios reales y funcionales que pasaban horas cada semana haciendo cosas que una computadora podría hacer sola. Actualizaban inventarios a mano. Entraban al portal del SAT cada vez que necesitaban una factura. Escribían mensajes de WhatsApp uno por uno para cobrar.
No era falta de inteligencia. Era falta de acceso a información práctica. Las guías disponibles asumían conocimientos técnicos que la mayoría de los emprendedores no tienen ni necesitan tener.
La decisión de construir algo diferente
Decidimos crear un curso que partiera desde donde están realmente los emprendedores, no desde donde los instructores quisieran que estuvieran. Sin jerga técnica. Sin asumir que ya sabes qué es una API o un webhook.
Cada módulo se construyó probando las instrucciones con personas que nunca habían abierto Google Sheets. Si algo no quedaba claro en la primera explicación, lo reescribíamos. Los tutoriales con capturas de pantalla nacieron de esa necesidad de ser exactos.
Guadalajara fue el lugar natural para arrancar. Es una ciudad con una comunidad emprendedora activa y una tradición de negocios familiares que están en proceso de actualizarse.